El punto de partida
Un taller de bicicletas funciona a base de memoria. El mecánico sabe qué le hizo a cada bici, quién es cada cliente y qué pieza pidió el martes. Hasta que pasan cuatro meses, el cliente vuelve con una queja y la única prueba de lo que ocurrió es un cuaderno con una anotación de tres palabras.
En FloresBike el problema no era la falta de organización: era que toda la organización vivía en la cabeza de una persona y en hojas sueltas. Las citas entraban por teléfono, por WhatsApp y por gente que se pasaba por la puerta. No había una agenda común. Y cada factura se rehacía a mano, copiando datos que ya estaban escritos en otro sitio.
El encargo fue directo: «quiero dejar de depender del papel sin volverme loco aprendiendo un programa».
La decisión que lo cambió todo
La primera pregunta no fue qué tecnología usar, sino qué es lo que de verdad duele. Y lo que dolía no era facturar: era no poder demostrar en qué estado había entrado una bicicleta.
Así que la aplicación se construyó alrededor de la ficha de reparación, no alrededor de la factura. Cada reparación arranca con una foto de entrada y termina con una de salida, guardadas en Supabase Storage. A partir de ahí cuelga todo lo demás: el presupuesto, el historial del cliente y la factura, que se genera desde la propia ficha sin volver a teclear nada.
Cómo lo construimos
Web pública y aplicación del taller comparten una única base de datos en Supabase. Eso elimina de golpe el problema clásico de tener que sincronizar dos sistemas: no hay dos verdades, hay una.
La separación entre lo que ve un cliente y lo que ve el taller se resuelve con políticas de seguridad a nivel de fila (RLS) en PostgreSQL. Un visitante anónimo puede leer su ficha de afiliado y crear una cita; no puede ver ni una línea de los datos internos. La seguridad no depende del código de la interfaz, vive en la base de datos.
El último detalle es el que más se nota en el día a día: cuando entra una cita desde la web, aparece en la pantalla del taller al instante, sin recargar, gracias a las suscripciones en tiempo real de Supabase.





